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¿Dónde invertir los ahorros de la Pensión?

Artículo escrito por:

Emiro Stig Romero –  Director del Programa de Banca y Finanzas

Gerardo Santos – Director del Programa de Contaduría

John Fredy Barrero- Director del Programa de Administración de Servicios de Salud

 

La Ley 100 de 1993 estableció para Colombia el Sistema General de Pensiones, el cual tiene por objeto “garantizar a la población, el amparo contra las contingencias derivadas de la vejez, la invalidez y la muerte, mediante el reconocimiento de las pensiones y prestaciones que se determinan en la presente Ley” (L. 100/93, art. 10).

 

Dicha Ley estableció, a su vez, la posibilidad de elegir entre dos alternativas para pensionarse: la primera a través de Colpensiones, entidad respaldada por el Estado que establece como requisitos para pensionar a una persona 1300 semanas cotizadas, y edad de 57 años en las mujeres y 62 años en los hombres. La segunda, mediante los fondos privados donde los aportes ingresan a una cuenta individual que tiene como objetivo acumular un capital que financia la vejez. Para esta segunda alternativa, los aspectos que se tienen en cuenta corresponden al capital total acumulado, el grupo familiar, el tiempo estimado de vida y el género del interesado. En ambos casos no se pagarán pensiones inferiores a un salario mínimo.

 

Esta segunda alternativa contempla, también, aquello que se denomina “Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (RAIS)”, manejado por las Sociedades Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera de Colombia, a las que se les exige contar con una determinada solidez financiera y que utilizan la figura de Patrimonio Autónomo; es decir, que los recursos administrados son de los afiliados y no hacen parte de la sociedad que los administra.

 

La Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantía, Asofondos (2018), indica que las AFP ofrecen a los usuarios la posibilidad de elegir entre tres modalidades para la administración de sus ahorros (Multifondos), teniendo presente el perfil de riesgo, el momento laboral y la edad. De esta manera, como ejemplo, dos personas una con 23 años y otra con 50 pueden elegir un fondo conservador, o un fondo moderado o inclinarse por uno de mayor riesgo, de acuerdo con sus metas, expectativas y perfil de riesgo.

 

Adicionalmente, para los Multifondos existe un Régimen de Inversiones, regulado por el Decreto 2555 de 2010 que establece los topes para los diferentes tipos de inversión correspondiente al portafolio elegido por el usuario.

 

¿Qué rentabilidad se puede obtener en las AFP?

 

Las rentabilidades que se pueden obtener en las AFP corresponden a la variación de los precios de los activos en los mercados de valores nacionales e internacionales. En dichos fondos se aplican los principios y las teorías de diversificación que enuncian Markowitz (Portfolio selection theory), la cual establece que “se puede disminuir el riesgo si se invierte en la combinación de dos o más activos financieros”, y la teoría de Sharpe (Sharpe Ratio) donde se “busca el coeficiente que indica la rentabilidad de la inversión ajustada a su riesgo” (Mendoza, 2011).

 

La dinámica de los mercados financieros hace que las AFP tengan, en ciertas ocasiones, rentabilidades negativas, tal como se presentó en el primer trimestre de 2018, originadas por la devaluación del peso frente al dólar; es decir, al momento de valorar sus portafolios y convertir sus inversiones en el exterior a ($) pesos colombianos, en el portafolio se destruye rentabilidad frente a los periodos anteriores. En todo caso, es importante considerar que estas pérdidas en el largo plazo son coyunturales y se vuelven efectivas, siempre y cuando se liquiden posiciones de los inversionistas en el momento de desvalorización del portafolio; por ejemplo, si una persona decide retirarse de las AFP y pasa al régimen de Prima Media, administrado por Colpensiones.

 

Para tener presente

 

En resumen, se pueden invertir los aportes de pensión en el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (RAIS) en una AFP y elegir de acuerdo con los niveles de riesgo deseado en los Multifondos que se ofertan; de igual manera, se debe entender que el comportamiento del ahorro de las personas estará sujeto a la complejidad del mercado financiero.

 

Por otra parte, se debe planear el momento de pensionarse, de esta manera se puede definir el horizonte de inversión y se sabrá en qué momento liquidar los ahorros en el fondo que tiene la inversión.

 

Recuerde que usted, como cotizante a las AFP o al régimen de prima media tiene derecho a recibir doble asesoría por parte de su fondo de pensiones, en la cual deberá recibir información de ambos sistemas sobre cómo sería su pensión en RAIS o en el de prima media, este mecanismo se creó para que los trabajadores cuenten con información amplia y suficiente bien sea para quedarse en el sistema en que está afiliado o decida cambiar de régimen pensional.

 

Debe recordarse que Las AFP tienen diferentes canales de servicio como la Zona Transaccional, líneas de Servicio al cliente, teléfono, oficinas, chat, defensor del consumidor, entre otros, con el fin de tener informados a sus clientes sobre el comportamiento histórico de los saldos y las rentabilidades que se han generado en su cuenta.

 

Siria: una guerra civil que no se detiene

Artículo escrito por: Angelo Flórez de Andrade

Área de Socio-Humanidades

 

En marzo de 2018 se cumplieron siete años del inicio de la guerra civil siria (Humud, Blanchard, & Nikitin, 2018). Según datos de Human Rights Watch (2017), el número de víctimas mortales en Siria es superior a las 470.000 personas. Cerca de 6 millones de sirios se han convertido en desplazados internos mientras que, por lo menos, 5.5 millones de personas han tenido que huir de Siria, convirtiéndose en refugiados internacionales (Reybet-Degat, 2016).

A pesar de la destrucción humana, social y económica del país, la guerra civil siria parece no acabar pronto. El gobierno sirio, los grupos rebeldes, las organizaciones armadas kurdas, el Estado Islámico, entre otros muchos grupos, siguen enfrascados en una guerra total por controlar el poder político en el país.

El conflicto sirio no ha quedado exclusivamente circunscrito al territorio de esa nación árabe. Es tal el grado de internacionalización de esta guerra civil que más de 13 gobiernos han bombardeado territorio sirio. Los gobiernos de países tan distantes geográficamente de Siria como Canadá, Países Bajos o Australia (BBC Mundo, 2018) han llegado a atacado diversos objetivos en territorio sirio.

Dos de las grandes potencias militares del mundo, Rusia y Estados Unidos, intervienen abiertamente en el conflicto sirio para apoyar a sus aliados. Mientras que el gobierno ruso brinda ayuda al régimen sirio dirigido por Bashar Al-Ásad, el gobierno de los Estados Unidos se opone a la continuidad en el poder del dictador.

El choque entre grandes potencias en Siria ha llegado a un nivel de extrema tensión en los últimos meses. En abril de 2018, Estados Unidos y sus aliados (los gobiernos francés y británico entre otros) decidieron bombardear diversos objetivos militares del gobierno sirio. Según Trump y sus aliados, el régimen sirio fue atacado debido a su presunta responsabilidad en el ataque contra la población civil de la ciudad siria de Duma (Martínez Ahrens, 2018). En dicho ataque al menos 40 civiles fueron asesinados por el efecto de químicos tóxicos. El régimen sirio niega su responsabilidad en la masacre de Duma y considera que los ataques de Estados Unidos y sus aliados son una muestra del que considera “imperialismo norteamericano”. Rusia, Irán y el grupo islamista Hezbolá apoyan la postura del régimen sirio.

Los bombardeos de Estados Unidos y sus aliados suceden en un contexto en el que el régimen de Al-Ásad y sus aliados avanzan militarmente sobre los territorios controlados por las fuerzas rebeldes. En este contexto vale la pena preguntarse si los ataques de Estados Unidos y sus aliados contra el régimen sirio puedan revertir los avances de Al-Ásad sobre los territorios dominados por los rebeldes.

Los ataques de Estados Unidos contra objetivos militares del régimen sirio parecen no resolver problemas de fondo como quién gobernará el país, cuál será el futuro de la oposición democrática o cuál será el status de las minorías étnicas (en particular kurdos y turcomanos) y religiosas (drusos y cristianos).

La intervención militar de Estados Unidos y sus aliados tampoco parece disuadir a Rusia, ni tampoco a las diferentes potencias regionales como Israel, Irán y Turquía en el territorio sirio, de dejar de intervenir en Siria.  Definitivamente el fin del conflicto sirio no solo pasa por la victoria de un bando local sobre otro, sino también, por la concertación políticas de las grandes potencias sobre el futuro de Siria.

Lo único cierto es que la guerra civil siria no se detiene, y la catástrofe humanitaria de esa nación árabe continuará.

 

Bibliografía

BBC Mundo. (13 de abril de 2018). Los 13 países que han bombardeado Siria durante la guerra civil en la nación árabe. Obtenido de http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-43753057

Human Rights Watch (2017) Syria: Events of 2017. Obtenido de https://www.hrw.org/world-report/2018/country-chapters/syria

Humud, C., Blanchard, C., & Nikitin, M. B. (2018). Armed Conflict in Syria: Overview and U.S. Response.

Martínez Ahrens, J. (15 de abril de 2018). Trump, tras el ataque a Siria: “Misión cumplida”. Obtenido de El País: https://elpais.com/internacional/2018/04/12/estados_unidos/1523484257_806219.html

Reybet-Degat, F. (2016). Syrian Refugee Crisis: A Global and Regional Perspective. London School of Economics (LSE).

 

La Lizama: desarrollo económico, conservación y cultura ciudadana

Artículo elaborado por:

Angelo Flórez de Andrade y Olga Lucía Patiño

 

 Área de Socio Humanidades

Existe consenso entre el Estado y la sociedad civil frente a la protección de los recursos naturales con criterios de sostenibilidad ambiental y desarrollo. Entonces, ¿qué pasó con el accidente de La Lizama? ¿cuán conflictivo puede llegar a ser conjugar una relación que cuando falla genera afectaciones medioambientales? Hay temas irreversibles, tenemos un Ministerio y una Agencia que regulan esta relación, pero existe un exceso de reglamentaciones que no están siendo soportadas por una conciencia ciudadana en temas ambientales y de política pública (Uribe Vargas, 2013, p. 75, 89).

Ecopetrol, la primera empresa del país e insignia del carácter exportador de crudo en Colombia, ha sido señalado como la responsable principal, seguido de una indignación social hacia la labor del Ministerio de Medio Ambiente y la ANLA –Agencia Nacional Ambiental-. El derrame, más allá de ser producido por el pozo 158, que ya estaba fuera de servicio, constituye un accidente –que se pudo prevenir- del que según los expertos no ha sido el más grave (ya en 1966 el pozo 13 en la misma zona explotó, evento relatado por Vanguardia Liberal), pero sí el desastre ambiental más documentado, más trinado en redes y más controvertido en un mundo de inmediatez y de supuestamente, mayor conciencia medioambiental.

Primero, el derrame sucedió justo en una zona de elevado potencial agrícola, de diversidad en fauna y flora, al tiempo que es zona donde conviven la ganadería, pescadores y fuentes hídricas (caño Muerto y quebrada La Lizama, afluentes del río Sogamoso). Segundo, suscitó una reubicación forzada de las familias, rescate de animales y pérdida de árboles, por lo que, sumado al impacto ambiental y social generados, el evento es considerado por la Defensoría del Pueblo como una posible violación a los derechos humanos por parte del Estado, por tanto, el Ministerio ha solicitado una investigación a la Fiscalía. Tercero, la falta de control y prevención en el sellamiento de estructuras a través de un plan de contingencia, que son acciones en responsabilidad social que Ecopetrol tiene frente a la protección por derrames en pozos no activos o sellados.

Una baja cultura ciudadana que no se vincule al desarrollo de una auténtica política pública de desarrollo sustentable tiene como efectos que se castigue o se investigue a los responsables cuando ya es tarde, y por segunda vez. El por qué de la lentitud en las acciones preventivas y sancionatorias, normalmente va de la mano con actitudes burocráticas y politizadas del Estado y sus instituciones. Las lecciones de 1966, que monetariamente representaron pérdidas por 45 millones de pesos de entonces –la peor pérdida de Ecopetrol en ese momento-, aún no se aprenden. Sabemos que ahora hablamos de pérdidas no solo económicas y humanas, también ambientales y sociales. Contamos cada vez con más entidades de control, más ministerios, más agencias, más recursos, pero la dinámica vuelve a ser la misma: no se realizan acciones preventivas, pero muy especialmente, no se realizan porque la educación hacia la ciudadanía aún no se desarrolla. Si las comunidades locales, el Estado y sus organizaciones no trabajan conjuntamente y no hacen memoria histórica, la responsabilidad por cuidar la infraestructura que dirige el desarrollo económico se vuelve, como en 1966, una bomba de tiempo.

Referencias

Uribe Vargas, C.A. (2013) El conflicto Desarrollo versus Medio ambiente en Colombia. Revista Academia y Virtualidad Volumen 6: N°1 ISSN 2011 – 0731. P.p. 75-91.

Diario Vanguardia Liberal (13/04/2018). Así fue el otro desastre petrolero en La Lizama de Barrancabermeja hace 52 años. Recuperado de: http://www.vanguardia.com/economia/local/430083-asi-fue-el-otro-desastre-petrolero-en-la-lizama-de-barrancabermeja-hace-52-ano