El TLC suscrito entre Reino Unido y Colombia: ¿un salvavidas o un ancla?

Artículo escrito por: 

Alejandro Prieto, docente del Programa de Finanzas y Negocios Internacionales

 

El panorama económico mundial está atravesando un momento bastante enrarecido; por un lado, las tensiones comerciales que han empezado a materializarse en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que esta semana iniciaron una escalada arancelaria. Por el otro, las difíciles relaciones en oriente medio que parecieran salirse del cauce de aparente normalidad en que se desarrollaban, y que han incidido el incremento del precio del petróleo. Lo anterior, bajo la dinámica global en la que se desarrollan los países, genera importantes impactos en las expectativas económicas de nuestro país.

Pero frente a estas situaciones, y a todas aquellas de tipo político que siguen ensombreciendo la estabilidad del país, una noticia parece recuperar la esperanza en un mundo dispuesto a apostar por el fortalecimiento de los lazos entre los países. El pasado miércoles se firmó el TLC con Reino Unido, en un proceso de negociación que se llevó a cabo también con Perú y Ecuador. Pero ¿Por qué el gobierno del presidente Duque ‘faltó’ a su promesa de campaña de no firmas más acuerdos comerciales?

Recordemos que el Reino Unido decidió en un confuso y discutido referendo a finales del año 2016, abandonar su condición de estado miembro de la Unión Europea, 43 años después de su adhesión; y pese a que aún hay trámites y protocolos jurídicos y políticos pendientes para concretar la salida oficial del país, el gobierno inglés ha emprendido una carrera contra el tiempo para convocar a sus aliados comerciales y ratificar las condiciones de los acuerdos económicos. Colombia, que tiene suscrito un Tratado de Libre comercio (TLC) con la Unión Europea desde el año 2013, y, en virtud de la importancia que para nosotros tiene una economía del tamaño del Reino Unido, este acuerdo firmado vale la pena y la falta que algunos críticos del gobierno juzgan como una más de las promesas incumplidas. Es claro el propósito del acuerdo, preservar las condiciones y preferencias comerciales que se tienen actualmente y blindar de alguna manera dichas relaciones frente a la incierta salida del Reino Unido que deberá concretarse en el próximo mes de octubre.

La economía del Reino Unido es la sexta más grande del mundo, su producto interno bruto alcanzó los 2,622 billones de USD (2017), representa un mercado de 66 millones de habitantes con un poder adquisitivo promedio de 39.720,44 USD. En el año 2018, El Reino Unido fue el cuarto destino de la Unión Europea al que más exportaciones colombianas llegaron, con un saldo de 397.267 millones de dólares (Free on board) FOB entre enero y noviembre, según datos del DANE. Es un mercado que ofrece oportunidades para profundizar la diversificación de la canasta exportadora, especialmente en el sector agrícola y con potencial en el sector manufacturero si y solo si se logran optimizar la competitividad de los bienes no tradicionales. Es importante señalar la importancia que tiene para productos como el banano y el café.

En conclusión la firma del acuerdo mantiene las condiciones fijadas en el actual acuerdo, precisa unos detalles en cuanto a las cuotas o contingentes que se debían ajustar al alcance del acuerdo y garantiza el menor impacto posible frente al proceso político que se seguirá en los próximos meses.

A los que critican la firma es importante señalarles que en medio de tanta turbulencia política, e incertidumbre económica, los esfuerzos que se realicen para evitar empeorar la situación siempre serán bien ponderados y valiosos para ‘sobrevivir’ con paciencia y calma en este mar de inestabilidad;  la misma que nos ha hecho expertos en enfrentarlo.

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