¿Emprendimiento o intraemprendimiento? ¿son lo mismo?

Artículo  escrito por:  

Daniel León – Docente del Área de Emprendimiento 

 

Estamos en un momento, en la historia de los negocios a nivel mundial, donde nunca antes se habían dado tantas condiciones para generar oportunidades, que se transformen en un modelo de negocio y de ahí en una empresa muy exitosa, como lo estamos viviendo ahora. Es efervescente.

Pero el trasfondo que tiene este momento no es causa del azar o de determinadas condiciones económicas particulares de esta época. Una de las causas, es la consecuencia de un cambio cultural, que hemos visto fortalecerse cada día, en las personas, sin importar su condición demográfica y es “el pensamiento de mejora continua”. Este legado que ha evolucionado desde hace más de 40 años, nació con la cultura Kaizen, en las industrias automotrices japonesas siendo parte de la cultura de sus ciudadanos y que hoy ha calado en todas las industrias a nivel mundial y ha permeado en la mentalidad del ser humano.

A raíz de esta mentalidad de mejora gradual en lo que se hace cada día, en lo que se vive, en lo que se siente, se ha generado el fortalecimiento de un concepto que suena a nuevo pero que no lo es para nada. Este concepto es el emprendimiento.

El ser humano por naturaleza, siempre ha impulsado la idea de mejorar sus condiciones de vida. Y en los últimos 20 años, se ha tornado en un huracán que ha venido a transformar nuestro mundo. La evolución de este concepto hoy impulsa la idea de que cualquier persona puede convertirse en un exitoso empresario multimillonario, si tiene las condiciones adecuadas. El camino del emprendimiento, para llevar la innovación de una situación a un negocio exitoso es un camino complejo y laborioso. Pero la perseverancia y el gusto por hacer algo mejor, son el combustible para continuar.

Pero ¿qué sucede cuando haces parte de una organización o de una empresa? ¿qué pasa cuando eres una parte del engranaje de una gran maquinaria empresarial? ¿qué haces cuando tienes el sentimiento de querer mejorar dentro de una organización, que parece que ya lo tiene todo armado?

Las ideas de mejora hacen parte de cualquier ser humano. Y cuando trabajas en una compañía, tu mentalidad no desfallece en generar cambio. Y es ahí cuando nace el término intraemprendimiento, que no es otra cosa diferente a ser un emprendedor dentro de la organización en la que te desenvuelves. Es generar ideas de cambio dentro de la organización.

Se ha tenido la falsa idea, que el emprendedor es solo la persona de trabajo independiente, sin importar la razón, que se avienta de forma aguerrida al mundo, poniendo en juego su tranquilidad, su conocimiento y su patrimonio. El emprendedor se es, no importa la situación. Es un estado de la mente, es una forma de pensar. Por supuesto se debe construir, cuidar, alimentar y fortalecer. Por lo tanto, no significa que tener un salario estable, en una compañía confiable, pueda ser una excusa para desincentivar la generación de proyectos nuevos.

Pero para ser un intraemprendedor, se requieren ciertas condiciones para que el tema fluya. Estas condiciones se dividen en dos componentes: el primer componente, es el compromiso, pero, sobre todo, la visibilidad de la dirección de la empresa para abrir el espacio para que su personal pueda innovar. Darles las condiciones de tiempo, capacitación, incluso de retribución económica a su personal, para que se dediquen a pensar en cómo mejorar desde su puesto de trabajo hacia el exterior de todo su círculo laboral. Es el primer y el paso más importante para generar ideas de mejora en la empresa.

Y el segundo componente, es incentivar en la persona, la mentalidad de mejorar permanentemente. En su vida personal, en su contexto laboral y profesional, para que la generación de ideas emerja de forma natural con el paso del tiempo.

A raíz de entender este movimiento, grandes empresas en el mundo han venido entendiendo la importancia y valioso aporte de sus empleados, como son Google, Intel, Procter & Gamble, IBM y en Colombia como el Grupo Nutresa, Cementos Argos, Grupo Familia, Grupo Corona o 3M.

Las consecuencias de apoyar este tipo de iniciativas generan: felicidad, compromiso y fidelidad en sus empleados. Fomento al empleo y a la sana competitividad.

La empresa ¿qué debe aportar? Abrir el espacio en la jornada laboral, generar capacitación, medir la evolución del nivel de innovación en su personal y evidentemente monetizar los beneficios que surgen de estas.

Como todos los procesos de mejora, requieren seguimiento, convicción, estímulos positivos y medición.

Y veremos cambios desde las ideas de mejora, pasando por mejoras en los procesos productivos y llegando hasta nuevos modelos de negocio.

Si sientes, ese fuego interno de generar nuevas ideas y haces parte de una compañía, eres emprendedor o intraemprendedor. Busca el espacio, apoyo de tus jefes y anímate a cambiar tu entorno, el de tus compañeros de trabajo y el de tu empresa.

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